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Ritmos de una ciudad
“Vive de prisa, muere joven y deja un bonito cadáver”. Con esta frase, que lograra inmortalizar John Derek en la película “Knock on Any Door” de 1949, se expresa un sentimiento característico de la juventud que es tan romántico como lo es trágico. Por un lado, el llevar una vida intensa y llena de despreocupaciones, que promueva una actitud de coqueteo con riesgos y límites, equivale a desarrollar una vida llena de emociones; un estilo de vida envidiable, a pesar de su inherente brevedad, por su riqueza en experiencia y adrenalina. Por otro lado, los jóvenes somos una frontera difusa entre el futuro y el presente, somos la esperanza de una sociedad en vísperas de la reestructuración. Morir joven significa hacerlo en el momento en el que comenzamos a experimentar la efervescencia de un mundo que poco entendemos y parcialmente conocemos, justo cuando empezamos a sentir la necesidad de transformarlo. Los jóvenes no deberíamos de morir, por lo menos no tan jóvenes. La juventud a pesar de ser complicada debería de estar marcada por la lucha de ideales, una breve disconformidad con las generaciones anteriores, romances, aventuras y una que otra inocente irresponsabilidad de la que aprendamos lecciones, no por trágicos accidentes viales que, acorde a la Secretaría de Salud, hoy en día son la principal causa de muerte para la población de entre 15 y 30 años.
Así es, en México, los accidentes viales son responsables de más muertes entre los jóvenes que cualquier enfermedad, guerra o causa imaginable. Esto quiere decir que cada día 55 jóvenes mueren en un accidente de este tipo, más de 1 persona cada media hora, 20,000 cada año. Si estas cifras no son suficientes para entender la gravedad del asunto, tratemos de comprender la magnitud de otras más. Diariamente más de 2,000 victimas de accidentes son hospitalizados con diferentes grados de daño físico, aproximadamente 730,000 al año (en este sentido podemos ser optimistas, al menos no todos mueren). Es clara la relevancia que este tipo de accidentes tiene para la juventud mexicana. Las causas de los accidentes son variados, pero el Centro Nacional para la Prevención de Accidentes dio a conocer que 50% de los percances de tránsito están relacionados con el consumo de alcohol, lo cual nos deja mucho en qué pensar.
Estamos seguros que ningún santo va a venir a salvarnos, debemos ser responsables por nuestras propias acciones y promover los cambios necesarios para resolver este problema. Actualmente estamos trabajando en conjunto con empresas y gobierno para ofrecer una solución viable. ¿Tú qué opinas?, ¿tienes alguna idea, o posible solución?

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Distrito Global
Hemos escuchado hasta el cansancio que no debemos tomar y manejar, que debemos respetar los límites de velocidad, que tenemos cierta responsabilidad ante los demás al manejar. Sin embargo, me pregunto si realmente existe la posibilidad de que estos índices disminuyan sólo con el uso de campañas, consejos o regaños como medio para atacarlos. La solución para disminuir estos índices no parece ser difícil: no tomar y manejar, respetar los límites de velocidad y mejorar nuestra cultura vial hacia el otro conductor y hacia el peatón. Respetar las reglas parece ser algo factible, pero, al parecer, nos es más difícil de lo que pensamos el llevar a cabo esta conducta. ¿Será porque no estamos conscientes del problema? o ¿será porque nuestra naturaleza nos hace creer que nunca nos pasará a nosotros? También he llegado a pensar que bien podría ser un tema de infraestructura y que si existieran maneras de llegar de tu casa a la fiesta y de la fiesta a tu casa, en un medio de transporte público, seguro y económico, muchas menos personas manejarían alcoholizadas tratando de evitar el alcoholímetro, exponiendo a todo aquel que está en la calle en el proceso. ¿Qué tan impresionantes tienen que ser las estadísticas para que verdaderamente nos preocupen y empecemos a actuar al respecto? ¿Cuándo empezaremos a usar el cinturón, dejaremos de tomar y manejar, respetaremos los señalamientos o exijamos un transporte que evite la necesidad de llevar el coche a todos lados? Espero que sea pronto, por lo menos antes de que el próximo número en las estadísticas seas tú, yo o alguno de nuestros amigos. Seamos un poco más conscientes y hagamos algo al respecto. Un buen comienzo sería empezar a usar el cinturón, pedir a quien te acompañe que haga lo mismo y, sobre todo, controlarnos si tomamos. Estos años se están poniendo buenos, no los desaprovechemos, let's dance in style, lets dance for a while.

Alo Gorozpe

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July Mondragon

Comentó el Domingo, 2 Mayo, 2010.

Que buenas estan las imagenes y tienen razon ningun santo nos va a venir a salvar. Por otro lado creo que es normal que la causa numero uno de muertes en los jovenes sean los accidentes viales pues no tenemos otras razones por que morirnos, lo que si es alarmante son las cifras.

Creo que una buena opcion que podria servir seria buen transporte publico nocturno, aunque se que puede ser complicada la logistica. Buen articulo Distrito Global!

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Comentó el Domingo, 2 Mayo, 2010.

[...] This post was mentioned on Twitter by .melissa. and Alo Gorozpe, Erika Lepiavka. Erika Lepiavka said: Let's dance in style, lets dance for a while. http://bit.ly/aFtNyU. [...]

ANGEL CONTO

Comentó el Domingo, 2 Mayo, 2010.

Qué excelente realización, muchas gracias… las imágenes y las oraciones están buenísimas.

Yo creo que empezar por la creación de un buen servicio nocturno sería ideal, no es posible que el metro se acaba a las 12 y que sólo haya camiones 24hrs spbre Reforma… y el metrobús nocturno es pésimo, tarda horas en pasar. Por otro lado, el horario de los antros y bares, afortunadamente eso ya va cambiar, esperemos que más o menos bien porque las leyes en éste país así funcionan.

Iñigo Villamil

Comentó el Domingo, 2 Mayo, 2010.

Maravilloso artículo. Verdaderamente comienza una nueva era de conciencia social. Me llevo mis oraciones a Santa Diana y San Dean en al cartera para tenerlos siempre cerca.

Thalia Porteny

Comentó el Viernes, 14 Mayo, 2010.

Gracias por el planteamiento del problema en la página, es nuestra responsabilidad difundir este mensaje! Como usuarios constantes de las calles, vias y correteras que nos traen y llevan de la ciudad, todos pertenecemos a la problemática que existe en materia de seguridad vial.

En el D.F. existen cruces peatonales donde hay más de cinco personas atropelladas semanalmente (CENAPRA 2008). Dicha cifra refleja la falta de cultura vial e ineficiente infraestructura urbana. Nosotros podemos actuar como auditores de seguridad vial y ayudar en generar esta conciencia tán necesaria. Aquí esta como:

http://www.cenapra.salud.gob.mx/