Ubicación: Colonia Roma
Horario: Todos los días
Entrada: Libre
Horario: Todos los días
Entrada: Libre

“And we drove into Mexico City. A brief mountain pass took us suddenly to a height from which we saw all of Mexico City stretched out in its volcanic crater below and spewing city smokes and early dusk lights. Down to it we zoomed, down Insurgentes Boulevard, straight to the heart of town at Reforma. Kids played soccer in enormous sad fields and threw up dust. Taxi drivers overtook us and wanted to know if we wanted girls. No, we didn’t want girls now. Long ragged dobe slums stretched out on the plain; we saw lonely figures in the dimming alleys. Soon night would come. Then the city roared in and suddenly we were passing crowded cafes and theaters and many lights. Newsboys yelled at us. Mechanics slouched by barefoot with a wrench and a rag. Mad barefoot Indian drivers cut across us and surrounded us and tooted and made frantic traffic. The noise was incredible…”
Esto es lo que vió Jack Kerouac al entrar a la Ciudad de México con Neal Cassady en 1950, después de un largo viaje desde Denver, cargado de alcohol, marihuana y prostitución. Entrada mágica a la Ciudad de la locura y el caos. Y es que para Kerouac, Burroughs y Ginsberg, exponentes máximos del Beat Generation, la liberación total que buscaban en los viajes, las conversaciones, las mujeres, el alcohol, la morfina, la heroína, el dharma buddha, y demás situaciones “mind-altering”, tenía también una ubicación geográfica: el Distrito Federal. Esperando encontrar su propia “águila comiendo la serpiente”, estos personajes migraron a esta Ciudad movidos por la promesa de la libertad, y aquí vivieron y escribieron parte de su obra.
Esto es lo que vió Jack Kerouac al entrar a la Ciudad de México con Neal Cassady en 1950, después de un largo viaje desde Denver, cargado de alcohol, marihuana y prostitución. Entrada mágica a la Ciudad de la locura y el caos. Y es que para Kerouac, Burroughs y Ginsberg, exponentes máximos del Beat Generation, la liberación total que buscaban en los viajes, las conversaciones, las mujeres, el alcohol, la morfina, la heroína, el dharma buddha, y demás situaciones “mind-altering”, tenía también una ubicación geográfica: el Distrito Federal. Esperando encontrar su propia “águila comiendo la serpiente”, estos personajes migraron a esta Ciudad movidos por la promesa de la libertad, y aquí vivieron y escribieron parte de su obra.
Llegaron directo a la Roma; entre sus calles, bares, y parques se movían la mayor parte del tiempo. Formaron parte de la historia de esta colonia, y esta formó, a su vez, parte de la historia de esa generación de escritores, cuya existencia precede – y sin ella no se explica – la revolución cultural que se llevó a cabo en los años sesenta: el ahora popularísimo “sex, drugs, and freedom” tiene a la Roma en sus orígenes.


Decenas de anécdotas de locura y sublime inspiración literaria acompañan la estancia de esos escritores por estas tierras: afortunadamente para los curiosos, los espacios que fueron testigos de estos acontecimientos aún son identificables.
El edificio Monterrey 122 (esquina con Chihuahua) es testigo de la tragedia más cómica de la historia: ahí Burroughs, jugando a ser Guillermo Tell, mató a su esposa tratando de dispararle a una manzana que había colocado sobre su cabeza – está de más describir el estado de intoxicación en el que se hallaba. Pero, según el autor de Naked Lunch, fue este evento el que lo convirtió en escritor. José Alvarado 37 fue la primera residencia de Burroughs, y ahí fue donde arribaron Kerouac y Cassady el día de aquella entrada mística a la Ciudad. En Orizaba 210 vivieron todos los “beat”, y ahí Kerouac escribió Tristessa y Mexico City Blues, mientras Burroughs escribió Queer. En la Plaza Luis Cabrera, entre Zacatecas y Orizaba, un joven Kerouac se tiró en el pasto para disfrutar el viaje que le provocaría el peyote que acababa de compartir con Burroughs.
Es imposible para nosotros entender lo que representaba para ellos ese viaje al sur y el meterse en las profundidades de este país y esta gran Ciudad. Pero una caminata por la Roma, con el poema “Cerrada de Medellin Blues” de Kerouac en mano, quizá permita adentrarse un poco en la visión que ellos tenían de estos lugares. Pero cuidado, no vaya a ser que el irresistible desenfrene de los que tenían un “new beat” invada a quien lo intente…
El Camerado Willy
El edificio Monterrey 122 (esquina con Chihuahua) es testigo de la tragedia más cómica de la historia: ahí Burroughs, jugando a ser Guillermo Tell, mató a su esposa tratando de dispararle a una manzana que había colocado sobre su cabeza – está de más describir el estado de intoxicación en el que se hallaba. Pero, según el autor de Naked Lunch, fue este evento el que lo convirtió en escritor. José Alvarado 37 fue la primera residencia de Burroughs, y ahí fue donde arribaron Kerouac y Cassady el día de aquella entrada mística a la Ciudad. En Orizaba 210 vivieron todos los “beat”, y ahí Kerouac escribió Tristessa y Mexico City Blues, mientras Burroughs escribió Queer. En la Plaza Luis Cabrera, entre Zacatecas y Orizaba, un joven Kerouac se tiró en el pasto para disfrutar el viaje que le provocaría el peyote que acababa de compartir con Burroughs.
Es imposible para nosotros entender lo que representaba para ellos ese viaje al sur y el meterse en las profundidades de este país y esta gran Ciudad. Pero una caminata por la Roma, con el poema “Cerrada de Medellin Blues” de Kerouac en mano, quizá permita adentrarse un poco en la visión que ellos tenían de estos lugares. Pero cuidado, no vaya a ser que el irresistible desenfrene de los que tenían un “new beat” invada a quien lo intente…
El Camerado Willy







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