Si camino a una velocidad promedio de 5 km por hora en la calle de Madero significa que me tomaría 10 minutos en llegar del eje central al zócalo. Diez minutos si camino en línea recta sin distraerme. Esto difícilmente sucede porque el constante flujo de personas multiplica las posibilidades de que algo robe mi atención originando pausas que tranquilicen mi curiosidad en este trayecto de 700 metros.

A pesar de que he visitado muchas calles, esta tiene algo en particular que la diferencia de las demás y que no fue hasta la quinta visita que me di cuenta. Madero al convertirse en calle peatonal se convirtió en una heladería urbana. Esto lo digo porque la mayoría de las personas acompañan su andar con un helado en mano. De vainilla, chocolate, combinado, de Nutrisa, Mc Donalds o del oportuno vecino que en su nevera encontró el negocio de la semana, Francisco I Madero debe de ser la calle donde más helado se consume. Si van entenderán de qué se trata "La calle de los helados".
Los que la caminan lo piden en cono, los que la convierten en plaza prefieren el vaso mientras los que están a dieta prefieren no voltear y seguir en línea recta.
Saúl de Palma
Los que la caminan lo piden en cono, los que la convierten en plaza prefieren el vaso mientras los que están a dieta prefieren no voltear y seguir en línea recta.
Saúl de Palma





Oliver Dorian
Comentó el Lunes, 10 Mayo, 2010.
TIENEN TODA LA RAZON… AHORA YA NO LE LLAMARE “MADERO” Y SOLO DIRE… HAY QUE CAMINAR POR LA CALLE DE LOS HELADOS!!!
Araceli Santa OlallaVillalovos
Comentó el MiĆ©rcoles, 11 Mayo, 2011.
ya me habia metido pero no hice caso haora que trabajo hay te pagan in creible no te hacen nada de lo que dice en la protestacion y al diablo los que dicen mentiras como estos que protestan






Participa en la discusión