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Ritmos de una ciudad
El charro negro se nos ha ido, aquél ciudadano apasionado por la capital mexicana que con sus escritos sobre lo ordinario lograba sinapsis extraordinarias falleció a sus 66 años rodeado de su familia.

En lo particular Dehesa me acercó a la narrativa de los diarios a mis 14 años y me quedé instalado en sus columnas sin procurarlo más allá.  Su sentido peculiar y poco comprometedor en la manera de escribir me enseñó problemáticas que en lo cotidiano me parecerían por completo ajenas. Su carácter satírico realmente me daba la esperanza de una solución. Conocía nuestro carácter de mexicanos olvidadizos y sabía de los  abusos  de las autoridades con respecto a ello, por eso nos lo recordaba. Orgulloso del pueblo tenochca, era un sujeto de amor contagioso por México.  La excentricidad de sus personajes (Canito, la Hillary, el Bucles, la güera misteriosa)  y como los presentaba me llevan a situarlo en un paralelismo donde Dehesa es al periodismo mexicano lo que Woody Allen es al cine. Su imparcialidad y cinismo sin pelos en la lengua eran singulares. Señor Dehesa Hoy toca…

Andrés Hernández

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fernanda Oassep

Comentó el Lunes, 6 Septiembre, 2010.

gran artículo

Para la ciudad:
Pásalo

Yo, como millones de capitalinos que pasan horas en el tráfico de esta gran metrópoli, he logrado amoldarme a los efectos que produce la “metamorfosis vial”. Pareciera que todo conductor es repentinamente transformado al colocarse detrás de un volante. Los modales, la sonrisa y el buen humor se esfuman a medida que el motor consume gasolina. Los entronques viales propician territorio fértil para un campo de batalla: cláxones, gritos y groserías.
¿Por qué tolerar la agresión diaria? Algunos cuantos deciden combatir esta aberración social escuchando música o ciertos programas de radio. Sin embargo, la mayoría de los conductores se unen al furor de la metamorfosis, haciendo de éste un fenómeno en crecimiento exponencial. “Pásalo” propone combatir dicha mutación vía el respeto y la censura. Es importante empezar por lidiar con la indiferencia vial y fomentar, a cambio, la aprobación social. Dicha iniciativa puede ser la solución para hacer que el Periférico, el Viaducto, el Eje 5, Constituyentes, Insurgentes y muchas otras vialidades retornen al plano de los espacios públicos donde rige el comportamiento cuotidiano del ciudadano educado.
(ingresa a http://www.pasalo.com.mx)