
Mercado de La Lagunilla
todos los domingos
9:00 a 17:00
- a un costado del metro Lagunilla -
todos los domingos
9:00 a 17:00
- a un costado del metro Lagunilla -
La Ciudad de México, con su abundante historia y nostalgia innata, ofrece un sinnúmero de espacios para el entrelazamiento de distintas épocas, lugares de convergencia de distintos momentos de su propia historia.
Uno de dichos espacios, quizá de los más emblemáticos, es el gracioso y colorido tianguis dominguero de La Lagunilla.
Uno de dichos espacios, quizá de los más emblemáticos, es el gracioso y colorido tianguis dominguero de La Lagunilla.

La Lagunilla se encuentra en el mero mole de la ciudad, en el barrio de Tepito. Al aire libre y entre cientos de mamparas, te encontrarás en un mar de objetos eclécticos y clásicos, aromas de todo tipo de guisados y personas de una variedad de procedencias; este mercado, es, sin duda, el de mayor tradición y carácter de la Ciudad.
Si te paseas a ritmo dominguero – acompañando el paseo con un agüita de horchata en bolsita – te podrás topar con un personaje como Gabriel González Contreras. Él afirma que entre 1960 y 1970 su tío, Ignacio Contreras, mejor conocido como El Chacharitas, fue el comerciante con mayor prominencia del lugar. Dicho negociante mantenía una relación profesional con María Félix, diva del cine mexicano y destacada anticuaria. Como Gabriel hay miles: la nostalgia se refleja no sólo en las piezas a la venta, sino en las almas que por ahí merodean.
Si te paseas a ritmo dominguero – acompañando el paseo con un agüita de horchata en bolsita – te podrás topar con un personaje como Gabriel González Contreras. Él afirma que entre 1960 y 1970 su tío, Ignacio Contreras, mejor conocido como El Chacharitas, fue el comerciante con mayor prominencia del lugar. Dicho negociante mantenía una relación profesional con María Félix, diva del cine mexicano y destacada anticuaria. Como Gabriel hay miles: la nostalgia se refleja no sólo en las piezas a la venta, sino en las almas que por ahí merodean.

Son muchas las piezas que han tenido la suerte de llevar su tiempo de vida y que merecerían un simpático relato. Es en La Lagunilla donde puedes encontrar un perchero que en algún momento sostuvo bombines oscuros y stentons sofisticados, una maleta de broches pesados y piel color camello, una joya delicada de antaño, y en fin, cientos de objetos más traídos directamente de otras épocas.
Es cuestión de ir y nada más buscarle… seguro te toparás con varias sorpresas.
Thalia Porteny
Es cuestión de ir y nada más buscarle… seguro te toparás con varias sorpresas.
Thalia Porteny







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